¿3,5% del presupuesto en marketing es mucho, es poco o lo correcto?
Comúnmente
cuando una empresa pymes con característica de fabricantes de un
producto/servicio tradicional de familia o de sociedad se plantea
construir uno nuevo, se entusiasma mucho, algún miembro de la empresa
lee bastante al respecto, generalmente viajan al exterior para ver la
versión más similar y hasta se logra mejorarla.
Se lleva a cabo el desarrollo productivo del bien y todos contentos y
orgullosos deciden salir a “venderlo”. Agarran las revistas del rubro y
mandan la publicidad, suben la novedad a la web, luego empiezan a hacer
muestras de productos para los clientes más importantes, y qué pasa si
el producto no es comprado, si nunca se logra posicionar al producto en
el mercado. La empresa comienza a creer que el país o la cultura
argentina no está lista para aceptar un producto con tanta mejora o
sofisticación, etc.
Sin embargo, algunos inconvenientes hubo por la falta de planificación
en el establecimiento de los pasos del lanzamiento de producto, errores
estratégicos de comercialización.
El primero y más importante es hacer, en el entusiasmo, una publicidad
dirigida al consumidor final sin que el producto esté en el mercado. Si
el consumidor lo va a buscar al punto de venta y no lo encuentra en el
primer paso del proceso de compra, difícilmente vuelva alguna vez a
consumirlo o buscarlo debido a la frustración. “Primero debe concretarse el producto en el punto de venta para luego recién salir a comunicarlo.”
El segundo tiene que ver con la falta de claridad en la definición de
las 4 P`s del marketing, precio (quizás sea demasiado alto), producto
(falta evaluar a la competencia para reconocer y destacar las ventajas
competitivas), plaza (sucede que los productos con mucho valor agregado
no van dirigido a los mismo mercados de comodities o masivos, no se
compran en el mismo punto de venta), publicidad (es importante
reconocer a quién, de qué manera y en qué momento del lanzamiento de
producto se va a realizar esta acción). “Desde
el principio de un proyecto de comercialización deben estar claras
estas cuatro variables para evitar fracasos en la campaña de ventas.”
El tercero y peor de todos es creer que marketing es comunicación y
difusión y ahí es cuando estos 3,5% del presupuesto nos queda desfasado
frente a una estrategia de lanzamiento de producto.
Lo representativo de packaging, imagen de marca, medios de comunicación
(web, revistas, desarrollo de imagen con logo) y eventos y
capacitación, no son definitivamente marketing. Si el presupuesto de
3,5% es en comunicación y difusión está correcto frente a una posición
de mercado donde el perfil de la empresa es productora y no netamente
comercial (de compra-venta de productos). Sin embargo, si el 3,5% es
rígido y estructurado y no existe una inversión discrecional al
lanzamiento de un nuevo producto o de un proyecto de comercialización
entonces la empresa va a encontrar dificultades y fracasos.
“La inversión en el desarrollo de estrategias de marketing es más
puntual que la de comunicación y difusión, y nunca deben ser confudidos
los conceptos de marketing y de comunicación y difusión. Por que si
este presupuesto coarta la posibilidades de invertir en nuevos
proyectos la empresa nunca crecerá más que lo que la demanda así lo
desee”.