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Daniel Piorun
Cuenta con 25 años de experiencia como profesional y ha transitado exitosamente diversos roles y actividades del mundo laboral y académico: consultor, directivo de empresas privadas, profesor y escritor. Actualmente es Profesor de la Universidad de Buenos Aires en grado y en posgrado, en el MBA. En el ámbito laboral dirige una exitosa empresa Argentina de tecnología aplicada a los negocios que exporta a más de 10 países de América. Ha sido consultor de diversos organismos internacionales (BID, Banco Mundial y Naciones Unidas).
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Quizá esta expresión popular Argentina, remonte a diversos tópicos de las
conductas individuales o grupales, pero el motivo de esta reflexión, trata en
particular sobre el comportamiento de las personas en distintos niveles de las
organizaciones, en pos del logro de objetivos planteados.
Casi todos hemos crecido en el marco de nuestra educación, pasando por los
distintos niveles, y por diversos entornos laborales, en un contexto cultural
latinoamericano, que en muchísimas ocasiones se privilegió el concepto de: "como
somos creativos, siempre encontraremos una buena solución cuando el problema
surja", lo cual contrastaba con el otro concepto que, "ciertos países
desarrollados son muy estructurados y poco hábiles, cada persona sólo sabe hacer
una cosa en forma repetitiva, y fuera de ello, no sabe como comportarse ante un
problema, pero son eficientes pues son como una máquina".
¿Cuánto habrá de cierto en cada afirmación?, seguramente cada uno de nosotros
tendremos opiniones diversas. Pero por ejemplo cuando hablamos de management,
algunos comportamientos se parecen mucho a la primera afirmación, (ya sea en
distintos niveles de la organización y en diversas áreas temáticas).
¿Será entonces que en el campo de la improvisación nos desenvolvemos mejor?, o
¿que no estamos preparados en nuestra educación para ser metodológicos en los
pasos para cumplir un objetivo?, pero viendo el tema desde otra arista, cada vez
más, en los análisis que se hacen en los cuerpos directivos de las
organizaciones, también en las universidades y escuelas de negocio,
publicaciones, etc. , encontramos una fuerte revalorización del tema
-metodologías aplicadas a diversas áreas- con nuevas herramientas aplicadas a
mediciones de resultados y estrategias, y no solo a temas “duros” (ingenieriles),
sino también a temas “blandos” (RRHH).
Esto lleva entonces a conductas algo contradictorias: hay que aplicar todos
estos métodos pues en el mundo dan buenos resultados, pero a la hora de poner el
hombro en el día a día, lo sistemático y repetitivo de ejecutar o controlar, se
hace aburrido, con lo cual bajamos la guardia hasta el punto donde, cuando hace
falta el resultado de algún paso de cualquier metodología, se sale adelante
"como se puede" o "dibujando" (término que significa: "que parezca aunque no lo
sea tanto").
En general, las conductas típicas de las personas en las organizaciones, es
hacer su trabajo bajo una actitud de víctima, asumiendo que las deficiencias
siempre son problemas ajenos. La falta de cultura en cumplir los compromisos
genera un circulo de desconfianza e ineficiencia.
Sería oportuno reflexionar si, de la forma de comportarnos que hemos analizado
hasta aquí, compuesta por diversas variables, han surgido los mejores resultados
posibles.
Llevar adelante las acciones para que una idea se concrete en la práctica, (al
menos en la vida de las organizaciones), parecería necesitar de una dosis de
"metodología" o como queramos llamar a la conducta de tener claro el rumbo,
tomar acciones acordes con el objetivo, medir resultados, corregir acciones,
dedicar Todos los recursos planeados, controlar el alcance definido, etc. etc. y
ser perseverantes con los tiempos necesarios para madurar las cosas, siendo
serios en todos los campos, lo cual implica invertir en esas cosas de fondo que
no tienen resultados mañana, "solo" tienen la importancia de un cimiento en un
edifico. O sea los modernos conceptos del gerenciamiento de proyectos,
aplicables a todos los campos y niveles organizativos.
Esto no implica anular nuestra creatividad y espontaneidad, al
contrario, quizá hasta podemos decir que al estar enmarcada en un proceso
predecible, la estimula y le da un norte.
¿Será esto mejor a lo que hacemos hoy?, ¿somos genéticamente así o nos hacemos
al contexto?, ¿acaso el contexto no es la suma de todos?.
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