Licenciado
en mercadotecnia, con estudios de maestria en administración con
especializacion en recursos humanos, actual director general de
marketing y alto desempeño, consultoria en ventas y mercadotecnia a
pymes, asesor de ventas de seguros, publicidad, consultoria, etc. por 8
años.
Su página web: http://www.baldemarlievano.com El primero tocó la trompa y afirmó: Un elefante es como una
serpiente, además de ser muy fuerte tiene mucho movimiento y puede aspirar
su alimento.
El segundo palpó las orejas y expresó: A mi me parece que un
elefante es igual a un gran abanico, el cual crea viento al moverse.
El tercero tocó el colmillo y dijo: Un elefante es como una
lanza, es puntiagudo y además es extremadamente duro, podría atravesar a un
ser humano con facilidad.
El cuarto pasó sus manos por el cuerpo y dijo: Un elefante
es como una gran muralla, algo rasposa por cierto.
El quinto tocó una de las patas y comentó: el elefante es
más bien parecido a un tronco, es firme y difícil de mover.
El sexto tomó la cola y tras examinarla con sus manos expresó: Un elefante es parecido a una cuerda, sumamente delgada y fácil de mover.
Ahora yo me pregunto: ¿Cuál de estos ciegos tiene la razón y cual está
equivocado? Sinceramente creo que cada uno podría defender su verdad cabalmente
pues consideraría que está en lo cierto. En base a su experiencia cada uno de
estos hombres podría afirmar ante un tribunal si fuera necesario que el elefante
tiene las características que ellos han podido conocer por medio del tacto. Sin
embargo, a pesar de tener razón cada uno de ellos, su visión es limitada a
aquello que conocieron de manera aislada e independiente.
Hoy en día es muy común ver esto en las empresas, cada jefe de departamento
tiene una visión de la empresa limitada a sus actividades y metas en particular,
de manera que el de recursos humanos le preocupa solamente el contratar al mejor
personal posible y mantenerlo a gusto en la misma, el de producción busca a como
de lugar que se cumpla con las especificaciones técnicas del producto, el de
contabilidad le interesa a toda costa que bajen los costos, el de mercadotecnia
enfoca sus esfuerzos a que se posicione la marca y se logren las metas de
ventas, etc.
Esto es natural y no tiene nada de malo, el problema es cuando el personal tiene
la visión limitada solamente de su departamento y no está consciente de que
todos son importantes para lograr el objetivo general, a pesar de que la mayoría
de las empresas tienen bien definidas su visión, misión y valores, tal parece
que solo sirven como adornos en cuadros llamativos por toda la oficina pues
muchos administradores se enfocan solamente en sus metas particulares sin tomar
en cuenta el bien común de la organización.
Como conclusión, para conocer completamente a un elefante no basta con palpar
una de sus partes, se debe tomar en cuenta todas y cada una a fin de tener una
imagen clara, de igual manera, aquel gerente que no tenga una visión completa de
la empresa y se limite solamente a lo que pasa en su departamento, nunca será
tan exitoso como podría y debería serlo.