Fecha
de nacimiento 30/10/1962, San José, Costa Rica, estudios en Informática
y Contabilidad, especialista en temas tributarios. Con más de 10 años
de experiencia en el campo profesional. Actualmente Gerente
Admnistrativo de un empresa de Turismo en Costa Rica (Adobe Rent a
Car), con responsabilidaden los campos de RRHH, Finanzas, Contabilidad
e Impuestos.
Estos funcionarios son personas valiosas, que deben ser dirigidas con
inteligencia por parte de sus jefes. Llegan a tener dominio de áreas vitales y
de pronto, sin que nos percatemos, cuando una de esas personas se ausenta, el
área que depende ella simplemente no camina.
La voz de alerta debemos escucharla cuando enfrentamos situaciones como las
siguientes:
...No puedo darle una respuesta ahora porque el encargado de esa área no está....
O bien... Fulanita ha puesto su renuncia, ¿Le propongo un mejor salario para que no se vaya?...
Si bien es cierto, algunas veces sucede que un funcionario está por debajo del
promedio del mercado en su remuneración, muchas de las renuncias de estos
funcionarios clave son solo eso, medias de presión para obtener una mejor
remuneración, se han dado cuenta de que la empresa, de alguna forma, depende
de ellos y no ellos de la empresa.
Algunos de los puestos clave son: Contadores y encargados de cuentas por cobrar,
Vendedores y/o promotores que han encontrado el medio para hacer crecer su
nombre y no el nombre de la empresa o del producto que representan, y le dicen
al Gerente: “Me voy, y mi cartera de clientes se va conmigo si no me conceden lo
que pido”.
Sin embargo, es también una realidad que no se pueden tener dos o tres
encargados de un área, sobre todo en las PYMES (Pequeñas y medianas empresas),
menos aún en la mini o micro empresas, entonces ¿Qué hacer?, parece que llegamos
a un punto en el cual la cuerda no estira más y tiende a romperse.
En mi artículo anterior, mencioné la polifuncionalidad y nuevamente insisto
sobre ella. En un departamento donde existen varios funcionarios, todos deben
ser capaces de sustituir temporal o permanentemente a sus iguales. No obstante,
debe haber un responsable por cada área.
Cada Gerente debe desarrollar un proceso de capacitación tal, que le permita a
sus funcionarios polifuncionar interactivamente. Inclusive, debe permitirle al
Gerente, eventualmente, rotar su personal de un puesto a otro, según lo estime
conveniente, para desarrollar las habilidades de sus subalternos y colocar en
cada posición la persona con el perfil y el desempeño más adecuado, sin que por
ello convierta a esa persona en un “intocable”.
En el entendido de que la polifuncionalidad debe promoverse en labores afines,
creo firmemente que el Gerente mismo debe polifuncionar interactivamente con su
personal y conocer profundamente las funciones de sus dirigidos y las
dificultades que enfrentan para realizar de manera eficiente y eficaz sus
funciones. Inclusive, el Gerente debe perder el temor de que sus subalternos
aprendan algunas de las labores importantes que éste realiza, al menos en el
nivel operativo.
Cada Gerente debe desarrollar Sistemas de Trabajo que sean lo bastante fuertes
para defenderse de los funcionarios que pueden llegar a ser imprescindibles,
pero que sean lo bastante bondadosos para estimular a los funcionarios a dar lo
mejor de si en pro de alcanzar los objetivos propuestos.