Director Asociado de Mercadotecnia Especializada. Consultor en Neuromarketing. Editor de la Carta Mexicana de Mercadotecnia.
Partir del cuestionamiento humanizado, entendiendo al consumidor como un ser
social facilita el desplazamiento del producto, si conocemos el porqué del
impulso de compra estaremos ante la piedra filosofal de la mercadotecnia.
La mercadotecnia nace en los estados unidos como disciplina cuando los grandes
productores de bienes y servicios dejan de fabricar pertrechos de guerra.
Debemos recordar que cuando la II Guerra mundial estalla grandes industriales de
la fabricación en serie aportan sus instalaciones y personal para fabricar
productos bélicos, aviones, tanques, provisiones alimenticias para las fuerzas
armadas, helicópteros, balas, armas, etc.
Durante la II Guerra mundial, el hombre tuvo que viajar hacia el frente de
batalla, la mujer por fuerza tiene que trabajar en la industria para fabricar
insumos bélicos y es la abuela quien se encarga de las labores y tareas
domésticas.
Es bueno recordar que en esos años 39-45 no existía muchos productos que ahora
conocemos, sino que todo se hacía en casa, harinas para pasteles, ropa,
alimentos preparados, la mujer hacía mucho de lo que ahora compramos en empaque
y presentación comercial.
Así transcurre la vida hasta que los aliados vencen al eje Berlín , Roma ,
Tokio.
Es el año de 1945 el rol familiar retoma su normalidad, pero la mujer ha
cambiado.
Ella que ahora tiene al esposo en casa y son tiempos de paz lo que desea es
tener hijos. Así que la tasa poblacional estalla y nace la generación baby
boomer.
Ella, la mujer, que tiene en mente el sabor de la victoria por haber ganado la
guerra ya no quiere fabricar sus propios alimentos así que sugiere al mundo que
los fabrique y que ella se comprometerá a comprar el producto terminado. Nace la
industria de los alimentos preparados. Una familia en crecimiento desea viajar
por carretera de manera cómoda . Nacen la primeras camionetas familiares. La
mujer que ha probado el sabor de trabajar fuera de casa desea vestir
elegantemente. Así que ella no cose más y compra los vestidos ya hechos en
serie. Y como el vencedor tiene dinero, habrá de encontrar en que gastarlo.
Así que la industria que ya no es bélica sino de productos y servicios explota
en un sinfín de productos y bienes de consumo para satisfacer a esa generación
que había ganado la guerra, que está ahora en paz, que ya no fabrica en casa
muchos de los productos que consume, y que ahora el problema será, cómo
desplazar tantos productos y bienes de consumo que la industria ha fabricado.
Así nace la mercadotecnia.
Penetrar en el porqué del impulso de compra me convence que aún queda mucho por
investigar dentro de la mente humana antes que las encuestas de salida.
Pregúntese porque adquieren su producto o servicio luego pregunte al Rey –el
consumidor- y la diferencia entre las dos respuestas será su mejor plan de
mercadotecnia que pueda realizar para lograr no la preferencia hacia su producto
sino la fidelidad del consumidor hacia su producto o su servicio.
No está de más que pregunte a una mujer de su trabajo o escuela que opinión
tiene de usted.
Se sorprenderá al darse cuenta que nada o casi nada tiene que ver con lo que
usted creía que proyectaba. Así es la vida, así es la mercadotecnia. Una cosa es
lo que el fabricante o proveedor piense de su producto o servicio y uno muy
diferente es lo que piense el consumidor.