
Panameña, socióloga,
egresada de la Pontificia Universidad Javeriana de Santa Fé de Bogotá y
de Loyola University of Chicago. Gerente de Proyectos de ODISEA
EMPRESARIAL
El análisis estratégico contempla el entorno, los productos y los
clientes. El análisis de los procesos facilita una mejor compresión
del flujo de actividades que incluye cada proceso y cómo estos sé
interrelacionan entre sí y con los individuos. El análisis del desempeño
permite apreciar los resultados alcanzados a través del desarrollo de las
actividades de la empresa. Sobre la base de lo anterior, hay que establecer
objetivos estratégicos como por ejemplo,
Esto implica llevar a cabo una reorganización interna y una revisión de la
contabilidad de costos. Las maniobras a realizarse a fin de lograr la visión
a largo plazo y los objetivos estratégicos a corto plazo serían las
siguientes:
El logro de lo anterior se apoya en la implementación de un nuevo enfoque
tanto de la estructura como del proceso mismo de la organización. En este
caso, la estructura debe ser reflejo de objetivos y planes, dado que las
actividades se derivan de ellos; de igual manera debe ser un reflejo de la
autoridad con que cuenta la dirección de la empresa y responder a las
condiciones dentro de las cuáles se encuentra inmersa.
El uso adecuado de la estructura organizacional y sus mecanismos
integradores y de control pueden contribuir a mejorar la competitividad
estratégica de la empresa. De hecho, las empresas más productivas son
aquellas altamente innovadoras y con una estructura organizacional que
facilita la aplicación exitosa de las habilidades de sus miembros. Sin
embargo, la estructura organizacional por si sola no crea ventajas
competitivas, estas se crean cuando existe una verdadera concordancia entre
la estrategia empresarial, la cultura y la estructura. La estructura
organizacional influencia el trabajo administrativo y las decisiones de la
alta gerencia, de allí su importancia.