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Mejore su productividad con el uso de los procesos racionales
- Por César Reyes Licea
- Publicado 27/11/2009
- Productividad
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César Reyes Licea
César Reyes es actualmente Consultor de Kepner
Tregoe México y Centroamérica con especialización en el área de
Desarrollo de Habilidades. Se unió a la organización en el año de 1999,
tiempo en el que ha tenido oportunidad de compartir tecnología de la
firma sobre Solución de Problemas y Toma de Decisiones, Administración
de Proyectos y Detección Analítica de Fallas con personas de varias
organizaciones con operación en el país.
Entre las Organizaciones-Cliente con las que
César Reyes ha participado, se pueden mencionar: Bancomer, Coca Cola
Company, Dupont, Hewlett Packard, Lucent Technologies, Mabe (Centro de
Desarrollo Mabe San Juan del Río, Querétaro), Nadro, Nestlé, Técnica
Omya, Quaker de México (Guadalajara, Jal.), Warner Lambert (hoy la nueva
Pfizer), Roche Syntex, Sabritas, Nextel, Unilever, entre otras.
La nueva dirección de Kepner Tregoe México son:
Av. Pacífico No. 131 Col. Los Reyes Coyoacán C.P. 04330 México, D.F. Mi
teléfono es: (52 55) 5336 3875 Ext. 108
Mejore su productividad con el uso de los procesos racionales
Recientemente, Kepner Tregoe llevó a cabo una investigación sobre niveles de
productividad con 50 empresas de una misma rama industrial, las cuales
emplean maquinaria y equipo parecido, utilizan casi los mismos sistemas y
procedimientos. Uno de los resultados mostró que la producción diaria en
volumen por trabajador presentaba niveles de variación de 2.5 a 1. El
análisis realizado indicó que la diferencia entre la alta y la baja
productividad se debía principalmente a la metodología y procedimientos
utilizados por la dirección al trabajar con sus empleados. Las
organizaciones más productivas compartían responsabilidad en una mayor
escala con su gente y tendían a involucrarlos mucho más, tanto
individualmente como en grupo en la solución de problemas y toma de
decisiones de sus respectivas áreas de trabajo. Es aquí donde aparecemos en
la escena.
Los procesos racionales de Kepner Tregoe han sido capaces de ayudar a la
dirección a aumentar la productividad de sus organizaciones, a través del
involucramiento de las personas en la solución de problemas, la toma de
decisiones y la prevención de problemas futuros.
Si la productividad hemos dicho, que consiste en lograr más resultados con
menos recursos y menos desperdicio, entonces, la productividad estará ligada
a todas aquellas actividades con valor agregado. Toda actividad con valor
agregado es la que utiliza el mínimo absoluto requerido de material,
maquinaria/equipo y mano de obra para producir el resultado esperado. Todo
aquello que rebase ese mínimo absoluto generará desperdicio y utilizará más
recursos que los indispensables. Así que, las personas capaces de analizar
inteligentemente todo lo que genere desperdicio y racionalizar el uso de los
recursos, estarán generando mayor productividad en sus respectivas áreas de
trabajo.
Las Seis Areas Generadoras de Desperdicio
En primer lugar consideremos al
desperdicio, como todo aquello que se realiza sin que sea capaz de generar
valor agregado. La consideración anterior nos permite reconocer seis
posibles áreas generadoras de desperdicio y por consiguiente áreas sujetas a
mejora en productividad y calidad.
1. El Proceso
2. El Producto
3. El Personal
4. El Inventario
5. El Tiempo
6. El Movimiento
El Proceso. Esta área genera desperdicio cuando se realizan actividades o
tareas para transformar un producto, o proporcionar un servicio, que no son
indispensables para llevar a cabo el proceso y por lo tanto, no son útiles
al cliente (tanto interno, como externo). Asimismo, cuando el proceso
produce bienes por encima de las cantidades requeridas por los clientes y
cuando el proceso demanda almacenar más de lo debido de la materia prima
requerida o cuando se tiene que pagar a las personas para producir producto
que no se necesita.
El Producto. Esta área genera desperdicio cuando genera producto defectuoso
y se requiere utilizar mano de obra adicional para costear, seleccionar y
separar el producto, cuando se tiene que utilizar material adicional para
realizar reparaciones, cuando se incurre en costos de garantía y en los
casos en que nos cuesta perder al cliente.
El Personal. Esta área genera desperdicio a través del soporte
administrativo y corporativo no requerido, supervisores para manejar
personal encargado del desperdicio de otras áreas, mano de obra en exceso,
entre otros.
El Inventario. Esta área genera desperdicio por las instalaciones y
facilidades habilitadas en exceso para almacenar materia prima, producto en
proceso y producto terminado, exceso de inventario, excesivos sistemas y
procedimientos para registrar, monitorear y controlar el inventario,
utilizar a otras áreas de trabajo para mover y manejar el inventario.
El Tiempo. Esta área genera desperdicio a través de tener clientes internos
en espera, mientras la maquinaria y el equipo está operando, mientras se
está preparando para operar, mientras se repara, o mientras se surte materia
prima o producto en proceso.
El Movimiento. Esta área es capaz de generar desperdicio cuando las personas
tienen que desplazarse entre máquinas y equipo para realizar su trabajo,
cuando se tiene que hacer un doble manejo de materiales, cuando se
transportan materiales de un sitio a otro mucho antes de ser utilizados, así
como todo aquel movimiento que tiene que realizarse para producir un bien o
un servicio pero que no le da valor agregado al resultado.
Cualquiera de las áreas anteriores representa una oportunidad de mejora. Sin
embargo, ésta puede identificarse si se tiene establecido con toda precisión
el debiera . El debiera viene a representar la norma o el estándar
establecido.
Este viene de las
especificaciones del diseñador o el fabricante, de la experiencia acumulada,
de las condiciones y los supuestos en que se establecieron, entre otros. En
todos los casos el debiera debe estar documentado para partir de él y
promover todos los cambios que se necesiten. Recordemos que cualquier
análisis es comparativo y para buscar elevar el nivel de productividad
deseado debe ser comparado contra los debieras en las seis áreas de posible
desperdicio identificadas anteriormente. En otras palabras, ¿ cuál es el
debiera de nuestra organización en : el proceso, el producto, el personal,
el inventario, el tiempo y el movimiento ?
Los Cuatro Patrones Básicos de Pensamiento
Durante años los estudiosos del comportamiento humano han dicho que el ser
humano se resiste al cambio. Pero sólo se resiste a todo aquello que no
entiende, a lo que le provoca desconfianza o a lo que considera va contra
sus intereses. Normalmente, los seres humanos aceptan cambios que parecen
buenos para ellos o para el contexto en el que viven y desde luego por el
que se preocupan.
Cualquiera de las seis áreas generadoras de desperdicio mencionadas
anteriormente deben representar una preocupación para quienes buscan
mejorarlas y por ende cambiarlas. Por sí misma, un área de desperdicio rara
vez producirá un cambio. Por otra parte, el cambio puede ser atractivo si es
el producto de una idea o expectativa que parezca ir a favor de los
intereses de las personas que van a adoptarlo y sobre todo si va acompañada
de los medios para su realización y si sus resultados reciben reconocimiento
y aprobación. Así entonces, para elevar o mantener los niveles de
productividad deseados debemos plantear ideas, establecer los medios para
que funcionen y proporcionar un beneficio palpable del esfuerzo realizado.
Ninguna organización puede lograr los niveles de productividad que desea a
menos que promueva y cuente con la coordinación de las actividades
productivas de su personal. Por tal razón, hemos considerado que el personal
es el elemento más importante y crítico en cualquier esfuerzo que se haga
para mantener o mejorar los niveles de productividad.
Todos los seres humanos utilizamos en forma consciente o inconsciente cuatro
patrones básicos de pensamiento para analizar los contextos en los que
vivimos y éstos patrones nos permitirán preocuparnos o no de todo aquello
que nos rodea. Estos cuatro patrones básicos se reflejan en cuatro tipos de
preguntas que tal vez nos formulemos todos los días:
¿ Qué está ocurriendo ?
¿ Por qué ocurrió ésto ?
¿ Qué camino deberíamos seguir ?
¿ Qué nos espera más adelante ?
¿ Qué está ocurriendo ? nos plantea una aclaración. Pide una clasificación,
un desglose, una clave que nos permita interpretar el contexto de los
sucesos actuales, un medio para lograr y mantener el control. Refleja el
patrón de pensamiento que nos permite ordenar todo aquello que está en
desorden, que genera incertidumbre o que presenta confusión. Nos permite
establecer prioridades y decidir cuándo y cómo tomar medidas que tengan
sentido y produzcan buenos resultados.
¿ Por qué ocurrió ésto ? Indica la necesidad de pensar en términos de causa
y efecto. Es el patrón de pensamiento que nos permite pasar de la
observación del efecto de algo que está ocurriendo diferente al debiera
establecido a la comprensión de su causa, de modo que podamos tomar las
medidas apropiadas para corregirlo o reducir sus efectos.
¿ Qué camino debemos seguir ? Nos lleva a tener que hacer una elección. Este
patrón básico de pensamiento nos permite decidir acerca del curso de acción
que tenga las mayores posibilidades de alcanzar una meta específica.
¿ Qué nos espera más adelante ? es una perspectiva del futuro. Usamos este
patrón de pensamiento cuando intentamos evaluar algo que podría ocurrir en
el futuro.
Cuatro tipos de preguntas. Cuatro patrones básicos de pensamiento. Es muy
probable que las personas hagan otras preguntas y que razonen según otros
patrones. Sin embargo, toda actividad productiva que ocurre dentro de una
organización está relacionada con cualquiera de estos cuatro patrones
básicos de pensamiento.
Aunque estos cuatro patrones básicos de pensamiento no han cambiado
notablemente desde la aparición de la raza humana y son universalmente
aplicables a cualquier situación que nos rodea, fueron estructurados por los
doctores Charles Kepner y Benjamin Tregoe para ser utilizados en el mundo de
los negocios para servir de ayuda al pensamiento analítico del personal y
producir mejores resultados.
Trabajando en Forma Inteligente
La estructura de procesos
desarrollada por los doctores Kepner y Tregoe que crearon para los cuatro
patrones básicos de pensamiento permite emplear y compartir información
sobre asuntos de la organización. Dichos procesos son procedimientos
sistemáticos para obtener el mejor provecho del uso de los cuatro patrones
básicos de pensamiento. Por ello los procesos de Kepner Tregoe son
universalmente aplicables sin importar cuál sea el ámbito cultural o el
contenido al cual se aplican. Independientemente que sean usados por
directivos o trabajadores japoneses, norteamericanos, canadienses,
brasileños o mexicanos, todos están provistos (como resultado de sus propia
experiencia) de idénticos e inmutables patrones de pensamiento. Sólo su
contenido es el que cambia.
Los procesos de Kepner Tregoe nos han permitido:
1. Proporcionar procesos y metodología que ayudan a la gente a pensar usando
su inteligencia innata para trabajar de una manera más sistemática.
2. Establecer los mecanismos que fomentan la responsabilidad compartida
3. Desarrollar a las personas para trabajar en equipo
4. Lograr que la gente use su propia experiencia en forma más efectiva y
eficiente
Para que el trabajo inteligente se materialice, se requiere que la
organización esté dispuesta a aprender, y en muchos casos el aprendizaje se
fomenta analizando lo que otros han hecho para alcanzar los niveles de
productividad que se pretende alcanzar.
Para analizar la productividad y saber qué podemos hacer con respecto a
ella, Kepner Tregoe realizó un estudio con varias empresas reconocidas por
sus altos niveles de productividad y las comparó contra otras que no habían
mostrado esos niveles, posteriormente se examinó a las ganadoras contra las
perdedoras, buscando asilar aquellas características que habían contribuído
al logro de los altos niveles de productividad. De este análisis se
identificaron cinco factores.
Los Cinco Factores
El primer factor se refiere a
que en las organizaciones con altos niveles de productividad, las personas
trabajan en equipo y se sienten orgullosas de hacerlo. Han desarrollado un
alto nivel de compromiso y de obligación hacia su organización, sus
subordinados y sus colegas. Las personas de estas organizaciones integran
sus esfuerzos y reunen su información para solucionar los problemas de la
organización. Las personas de estas organizaciones se sienten orgullosos de
trabajar como lo hacen, normalmente se subordinan a la colectividad de la
cual forman parte y están particularmente preocupados por mantener altos
niveles de calidad. Las personas de estas organizaciones presentan baja
rotación.
El segundo factor identificado se refiere a la humanización del trabajo. Las
organizaciones de alta productividad han eliminado o reducido a su mínima
expresión el reporte funcional por organigrama, la restricción impuesta por
las descripciones de puesto y las relaciones de alta formalidad entre
supervisores y subordinados. La humanización del trabajo la han fomentado a
través de organizaciones matriciales con administración por proyecto,
desarrollando asimismo una responsabilidad compartida con su personal.
El tercer factor es la eliminación de que el criterio principal del negocio
es el financiero, debido a que muchas veces las mejoras en calidad y
productividad se sacrifican para cumplir con las cuotas de producción.
Cuando la dirección de los negocios sólo se hace a través de las finanzas,
enmascara a otras variables que pueden ser importantes en el largo plazo y
que afectan de manera directa a la productividad de la organización.
El cuarto factor se refiere a eliminar el fenómeno en el cual el directivo
utiliza demasiado tiempo revisando reportes numéricos, tratando de encontrar
retornos de inversión de corto plazo, en lugar de promover y facilitar las
condiciones en el entorno de trabajo para mantener y mejorar la calidad y
productividad de la organización.
El quinto factor se refiere a la necesidad de contar con una visión
estratégica de largo plazo compartida con el personal de la organización, en
lugar de sólo estar tomando decisiones de corto plazo para mantener las
ganancias altas.
En el estudio se encontró que esos cinco factores estaban ligados al
personal y que en muchos de los casos el hecho mismo de eliminar los
obstáculos en el medio de trabajo y proporcionar las herramientas analíticas
necesarias para involucrar de manera más activa al personal promovía de
manera directa mejores niveles de productividad en las organizaciones.
Mientras más personal se involucra y se siente responsable de solucionar los
problemas que aparecen en sus áreas de trabajo, éstas se convierten en áreas
de mayor productividad. Cuando algo sale mal, normalmente ellos lo han
detectado y si no pueden manejar por si mismos el problema, buscarán a su
alrededor, dentro y fuera de la organización quien si puede y ésto permite
crear equipos de trabajo de alto rendimiento que enfrentan todos los
problemas de la organización con muchas probabilidades de éxito.
En las organizaciones de alta productividad hay seis veces más personal
involucrado en la solución de problemas que en aquellas de baja
productividad. En estas últimas todavía los directivos se preguntan ¿ cuál
es el tramo de control que puede manejar un gerente o un supervisor ?, con
el criterio de eficiencia incierta en mente, buscan emplear el mínimo número
posible de gerentes o supervisores. Por otro lado, en las organizaciones de
alta productividad, en primer lugar se fijan los debieras de calidad y
productividad y con base en ellos se establece el número y clase de gerentes
y supervisores requeridos. En el piso entre el treinta y el cincuenta
porciento de la población son miembros de algún equipo de solución de
problemas o tienen que enfrentar diversos problemas operativos que aparecen
día con día.
Algunos de ellos son muy simples y triviales, como podría ser la fuga de aceite de un equipo. Sin embargo, este problema trivial podría impedir que se alcance el debiera de calidad o de productividad de la localidad. A menudo la solución de este tipo de problemas "triviales" ayudan a mantener el debiera establecido. En la organización de alta productividad todos los problemas debieran ser resueltos. Ningún problema que pudiera afectar directa o indirectamente la calidad o la producción es un problema trivial. Las organizaciones de alta productividad organizan a su gente para que enfrente todos los problemas operativos donde quiera que éstos aparezcan. Asimismo, se dicen entre ellos mismos - "Todo aquello que se ve mal está mal, por lo tanto, corrijámoslo".
¿ Qué tenemos que hacer para
lograr mejores niveles de productividad y mantenerlos ?
Cualquier organización en cualquier lugar puede fomentar y desarrollar en su
personal el compromiso y la responsabilidad compartida para solucionar los
problemas que enfrenta. El tener a muchas personas de una organización
preocupadas sobre la calidad y productividad de la misma y que hacer para
mejorarla, no es una invención japonesa. Muchas compañías en el mundo lo han
hecho, a través de eliminar de manera efectiva las barreras operativas y de
administración que impiden alcanzar los niveles de productividad esperados
utilizando a sus recursos humanos entrenados en solución de problemas como
verdaderos promotores del cambio. ¿ Cómo hacer ésto ? En nuestro trabajo de
consultoría hemos colaborado con muchas organizaciones en el mundo y hemos
identificado seis condiciones básicas para promover la alta productividad.
Las Seis Condiciones para el Exito
La primera condición es un
sincero y total compromiso que la organización adquiere con la mejora de la
calidad. La organización tiene que ser capaz de aceptar que los métodos
actuales que utiliza para manejar el negocio no han estado trabajando lo
suficientemente bien para mantenerla en una adecuada posición competitiva ,
y que por lo tanto deben ser mejorados. La organización debe establecer que
buscará mejores formas de operación y que estará dispuesta a cambiar sus
actuales métodos de acuerdo a los nuevos descubrimientos que haga. Esto
asegura que su compromiso es de largo plazo y no sólo temporal buscando que
las cosas se compongan solamente un poco. La organización se compromete a
invertir el tiempo, el esfuerzo y el dinero que sea necesario para lograr la
mejora en toda la estructura de la organización. A partir de ese momento, la
calidad será el criterio principal. La calidad se convierte en la
preocupación más importante de la Dirección y no la compromete con nada.
La segunda condición es que la organización proporcione a todos los que
colaboran en ella, herramientas y metodología común para desarrollar sus
habilidades en solución de problemas. Un compromiso de mejoramiento de la
calidad, sin los medios adecuados para lograrlo tiene muy poco valor para
todos. El mejoramiento de la calidad y la productividad demanda acción y la
acción significa hacer cosas diferentes a las que se han venido haciendo en
el pasado. Si las personas van a solucionar problemas, ellas deben contar
con las habilidades para hacerlo. La organización para la que colaboran
tiene la obligación de proporcionarles los medios para desarrollar esas
habilidades. El desarrollo de habilidades debe realizarse con procesos y
técnicas reconocidas y debe practicarse su uso dentro de la propia
organización. Por último, las personas a las que se les desarrolle sus
habilidades como solucionadores de problemas, deben ser capaces de entender
que poseen la autoridad y la responsabilidad para utilizar estas habilidades
y que a partir de ese momento se espera que resuelvan todos los problemas
operativos, según los vayan encontrando.
La tercera condición es que la organización proporcione la oportunidad para
que los problemas se resuelvan. Usar una nueva técnica o proceso para
solucionar problemas no significa utilizarla al azar. Significa que la
organización debe organizar y programar en tiempo y lugar sus aplicaciones.
Utilizar esta nueva técnica no significa que individualmente cada persona a
su propio interés la utilice. Significa que la utilización es de naturaleza
grupal, ya que una organización es un conjunto de personas que logran
resultados con la contribución de todos y no sólo con la participación
individual y por separado de cada uno de sus miembros. No tiene sentido que
una nueva habilidad desarrollada para la organización no sea utilizada
grupalmente. El asesoramiento y la guía para el uso de la nueva habilidad
adquirida es un elemento vital que debe venir junto con la inversión
realizada para el desarrollo de la habilidad para solucionar problemas en la
organización. Por último, las expectativas de por qué, dónde, cuándo, cuánto
y cómo utilizar la nueva habilidad deben quedar muy claras para todos los
que colaboran en la organización.
La cuarta condición es que la organización proporcione guía y dirección en
el uso de las técnicas de solución de problemas. El trabajo que gerentes y
supervisores deben realizar con su gente al utilizar las técnicas contra los
problemas operativos y de la organización. El líder proporciona el soporte
necesario a su gente durante el uso de los nuevos métodos y técnicas de
solución de problemas, a través del consejo, el asesoramiento, la enseñanza
de cómo usar estos métodos y técnicas de manera más efectiva para el bien de
la organización. El líder debe ser capaz de poder escuchar a todos aquellos
que están solucionando los problemas de la organización, haciendo conciencia
y sensibilizándose de lo que puede hacerse y lo que se ha hecho para poder
recompensar y reconocer los esfuerzos de su gente. Sobre todo, el líder
utiliza a su personal como una extensión de sus propias capacidades. Si los
otros pueden ser tan efectivos en solucionar problemas como lo es el gerente
o supervisor, ellos pueden ampliar la efectividad de esa persona de manera
muy sustancial.
La quinta condición es que la organización proporcione el reconocimiento
adecuado al problema resuelto adecuadamente. El reconocimiento más
importante que se puede recibir cuando se ha solucionado adecuadamente un
problema, es el que exista una audiencia que en forma seria y profesional
tome en cuenta las soluciones y recomendaciones que se han desarrollado.
Esta situación proporciona un
importante reconocimiento y asegura que habrá continuidad sobre todas
aquellas sugerencias que se han hecho. Todas aquellas recomendaciones que se
implantan en la organización por sí mismas representan un reconocimiento a
quién las presentó. Por otro lado, la organización debe registrar los
avances logrados en materia de solución de problemas, los efectos derivados
de los esfuerzos del personal y los ahorros alcanzados. Sólo a través de
reunir y compartir esta información, la gente puede conocer el valor que
tienen sus contribuciones para la organización en la que colaboran.
La última condición es que la organización asegure la continuidad a largo
plazo de su programa de mejoramiento de la calidad y la productividad. Esta
condición demanda un liderazgo y soporte continuo que garantice su
permanencia por un largo plazo y no que por falta de atención se desvanezca
en el futuro. También se apoya en la necesidad de proporcionar técnicas y
metodología adicional sobre solución de problemas, tanto cuanto se necesite.
Por otro lado, la organización deberá fomentar la conciencia hacia la mejora
continua, a través de asignación frecuente de nuevas tareas y
responsabilidades relativas al tema.
Las seis condiciones descritas anteriormente son necesarias, si lo que se
pretende es lograr un verdadero cambio en la organización. Una organización
que satisfaga las seis condiciones puede mejorar sus productividad y su
calidad en muy poco tiempo y será capaz de estimular a todos en la
organización para que participen y se involucren en el proceso de mejora
continua, ya que, si quien participa, tiene la oportunidad de ver el
resultado de su contribución, normalmente su disposición y actitud será
hacia la generación de respuestas positivas y productivas.
¿ Cómo deberíamos
hacerlo...?
En muchos países de Latinoamérica no hemos sido capaces de utilizar
estructuralmente las seis condiciones descritas anteriormente. Durante
varias décadas, nos hemos dedicado, en muchos casos a utilizar metodologías
y técnicas de dirección que en la actualidad ya no están dando buenos
resultados y que deberíamos estar dispuestos a modificar o a cambiar.
Debiéramos apoyar la forma de hacer negocio en nuestros días, compartiendo
con nuestra gente la responsabilidad de la mejora continua en productividad
y calidad, como una parte indispensable de un trabajo bien hecho. Por otro
lado, debemos ser capaces de recuperar el valor del oficio y el del orgullo
de hacer bien las cosas, y ésto, en realidad no es difícil lograrlo, dado
que muchas personas en nuestro medio están dispuestas a hacerlo.
La clave de lo anterior reside en el hecho de involucrar en la organización
a tantos cuanto sea posible en la solución de problemas operativos que de
una u otra manera han estado bloqueando la productividad de la empresa. Para
lograr lo anterior, debiéramos ser capaces de suministrar y desarrollar en
nuestra gente las habilidades suficientes para solucionar problemas en su
trabajo diario. Al solucionar los problemas operativos, automáticamente
mejoraremos la calidad e incrementaremos la productividad y competitividad
de la organización.
Documento elaborado con
información y datos del BUSINESS ISSUES RESEARCH GROUP of
KEPNER TREGOE INC.
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